miércoles, 22 de junio de 2011

Escuchar y ver el Amor

Hay momentos en que somos tímidos para expresar el amor que sentimos, por temor a avergonzar a la otra persona o avergonzarnos nosotros mismos, dudamos de decir “Te quiero” y tratamos de comunicar la idea en otras palabras.
Decimos:” Cuídate”, “No manejes rápido”, “Pórtate bien”, etc.  Pero realmente, estas son diferentes maneras de decir: “Te quiero”, “Eres importante para mí”, “Me importa lo que te suceda”, “No quiero que estés mal”. A veces somos muy extraños. La única cosa que queremos decir.

Y muchas veces el significado nunca se comunica del todo, y la otra persona se siente ignorada y no querida. Por ello, debemos ESCUCHAR EL AMOR en las palabras que las otras personas nos dicen.
Algunas veces las palabras explicitas son necesarias, pero con mayor frecuencia, la manera de decir las cosas es aun mas importante. Un apodo dicho cariñosamente porta mayor afecto y amor que los sentimientos que son expresados de manera poco sincera. Un abrazo o un beso impulsivos dicen”Te amo”, aun cuando las palabras digan algo diferente. Cualquier expresión de preocupación de una persona por otra dice: “Te quiero”. A veces la expresión es vulgar, a veces incluso cruel. A veces debemos mirar y escuchar muy atentamente el  amor que contiene. Pero muy frecuentemente esta allí, debajo de la superficie.

Una madre puede regañar a su hijo constantemente por sus notas o por no limpiar su cuarto. El hijo puede escuchar solo el regaño, pero si escucha atentamente, escuchara el amor debajo del regaño. Su madre quiere que el haga lo correcto, que sea exitoso. Desafortunamente su preocupación y amor por su hijo emergen es su regaño. Pero también es amor. Una hija regresa tarde a su casa, después de su permiso, y su padre la confronta con palabras amargas. La hija puede solo escuchar la ira, pero si escucha atentamente, escuchara el amor debajo de la ira. “Estuve preocupado por ti”, dice el padre, “porque me importas y porque te quiero. Eres importante para mí”.

Decimos: “Te amo” de muchas maneras; con regalos  de cumpleaños y con notitas dibujadas, con sonrisas y a veces con lagrimas. A veces mostramos nuestro amor cuando nos mantenemos es silencio, sin decir una palabra, y a veces incluso hablando bruscamente. A veces mostramos nuestro amor a través de la impulsividad. Muchas veces tenemos que demostrar amor perdonando a alguien que no ha escuchado el amor que hemos tratado de expresar. El problema de escuchar el amor es que no siempre entendemos el lenguaje de amor que la otra persona está usando.

Una chica puede usar las lágrimas o las emociones para decir lo que quiere decir, y su novio puede no entenderla porque espera que ella hable el leguaje de él. Por ello, tenemos que esforzarnos por realmente escuchar el amor.

El problema con nuestro mundo es que la gente rara vez se escucha uno al otro. Oyen las palabras, pero no escuchan en las acciones que acompañan a esas palabras o en las facciones del rostro. O la gente solo escucha el rechazo o el malentendido. No ven el amor que está allí, debajo de la superficie, aun cuando las palabras seas amargas. Tenemos que escuchar el amor en aquellos que están alrededor nuestro. Si escuchamos atentamente, descubriremos que somos muchísimos más amados de lo que pensamos. Escuchemos al amor, y descubrimos que, después de todo, el mundo es un lugar muy amoroso.

El Amor es Felicidad.
Nos hace reír, cantar.
Nos hace tristes, nos hace llorar.
Nos hace buscar una razón, no hace pedir, y nos hace dar.
Pero por sobre toso, nos hace VIVIR.

No es la presencia o la ausencia de la gente lo que hace la diferencia, porque una persona puede no estar solitaria aun cuando esta sola. Algunas veces es bueno estar solo. Pero eso no nos hace solitarios. No es un asunto de estar presente con alguien. El asunto es estar presente para alguien.

Así que recuerda: Si amas a alguien díselo. Recuerda siempre decir lo que sientes. Nunca tengas temor de expresarte a ti mismo. Aprovecha esta oportunidad para decirle a alguien lo que significa para ti. Aprovecha el día y no tengas reparos.
Y lo más importante: Permanece cerca de tus amigos y tu familia, porque ellos te han ayudado a ser la persona que eres hoy y eso es lo más importante. Haz la diferencia en tu día y en de ellos.

La diferencia entre expresar amor y los rencores es que los rencores a veces perduran más. Cuanto Amas se puede medir por cuanto das… o en otras palabras, en la misma medida de apertura en la cual das, en esa misma medida recibes.
                                                            mairajuarez.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario